21 de febrero de 2008

Agricultura de ayer y de hoy



La agricultura de ayer y de hoy

Según yo la he vivido: Empezó con las caballerías, el arado de madera, todas las herramientas y accesorios que, presenté, en el museo anteriormente: Pasamos a los arados de hierro, las vertederas de una teja reversibles, los brabanes, así hasta que llegaron los primeros tractores, primero con vertederas de una teja reversibles, unos cultivadores de cinco brazos, como se quedaron pequeños hubo que cambiar los tractores por otros mas grandes ya de dos o de tres vertederas otra vez a cambiar todo y ya de cinco vertederas
También los cultivadores grandísimos de estos que se plegan y cuando trabajan cogen muchísimo espacio. Hoy en día la siembra directa que en una pasada hacen todo pero son máquinas que cuestan muchos millones y hay que contar con los años de sequía que no se coge nada.
Al recoger la cosecha, pasamos de segar a hoz, a las maquinas gavilladoras, a las maquinas atadoras, y las trilladoras, después cosechadoras, tiradas por caballerías, y después las cosechadoras propulsadas, hasta de cinco o seis metros de corte y ahora más grandes,
También cosechadoras de remolacha, de patatas, de alfalfa, hoy se hace todo con maquinaria y en que vendita hora, porque el trabajo del campo es muy duro para todos, pero mas para la mujer, que además hemos estado muy poco reconocido nuestro trabajo, porque después de hacer casa y campo todo el día de sol a sol en el campo, no nos dejaban apuntarnos a la seguridad Social decían que no estaba permitido, y casi todas las mujeres de mi edad estamos sin cobrar la jubilación. Esto es injusto, porque hubiéramos querido pagar y a la vejez cobrar pero yo que soy viuda cobro la jubilacion de viudedad, gracias Dios.

Cuando llegaron los tractores la gente de los pueblos se marcharon a la capital: se ve que allí se ganaba el dinero mas limpio que en la agricultura, y la verdad es que en aquella época no les fue mal pues las personas trabajadoras además de tener un puesto de trabajo se aseguraron la jubilación cosa que en la agricultura no lo pudimos conseguir.

También tengo que decir de aquellos Comics que venían pintados en el periódico que
siempre pintaban al hombre del campo con la boaina, y los pantalones remendados, como si fueran menos que nadie, yo eso nunca me gustaba y se me quedo grabado porque en la gente del campo, había y hay gente muy inteligente que sabían de todo, un poco de arquitectos, porque se hacían adobes y algunos se hacían su casita, un poco de economistas, y un poco de metereologos porque del tiempo sabian un rato, por supuesto sin mas estudios mas que los primarios.

5 comentarios:

Lu dijo...

En mi pueblo tambien se perdió muchisimo la agricultura.
Cuando yo era pequeña comprabamos el grano para las gallinas a unos vecinos que lo pesaban con una romana y tenian ahi en su cas montones de trigo y cebada para los vecinos.
Si que es cierto que Ezequiel, que se llamaba el señor siempre llevaba boina, pero mire usted por dónde que mi abuelo que era médico y de capital la llevaba tambien.
Hoy en día con la revolución de la mujer, todas trabajamos y mucha revolución pero somos como las campesinas... de sol a sol ( eso sí en oficinas) y al llegar a casa seguimos.
Un beso muy grande

LA MARU dijo...

Yo soy de un pueblo de marineros por lo que no conozco mucho el mundo de la agricultura pero he decir que siempre me ha gustado. Hace un par de años hice una huerta con un novio que tenía y me di cuenta de lo duro que es, ¡aunque me encantó la experiencia!
Un beso

carmen dijo...

Hola Felicidad, soy la madre de Lu, su anterior comentarista, ella me habló, mejor dicho, me escribió sobre su blog y nada mas abrirlo he visto lo precioso que es su pueblo, las labores tan bonitas, sobre todo hay un cojin que me encanta, bordado en colores, yo ahora, también soy viuda y gracias as esta tecnologia del ordenador, he contactado con mucha gente y no me he sentido tan sola , la vida ahora es muy distinta, yo me acuerdo, de cuando iba al pueblo en verano, me encantaba subir en el trillo, montar en la galera, coger trigo de los montones y masticar un puñado , pues inocentes, deciamos que se hacia chicle. He leido tambien a cerca de los juegos, jugabamos al pite que era su rayuela, aqui en Castilla la Mancha lo llamabamos asi, los alfileres escondidos en un monton de arena que teniamos que descubrir tirando una piedra redonda, lo llamabamos los bonis, amen de la comba, el corro y ya mas moderno a balon prisionero, que decir del escondite, era divertidisimo, creo que era mi juego favorito, bueno pues no la canso mas, otro dia escribiré un poco mas y muchas gracias por regalarnos sus recuerdos. Un beso

Pilar dijo...

Hola, he llegado a este blog a través de unas amigas que me lo han comentado. Me encanta Soria, es una provincia que conozco bastante bien porque mis padres desde pequeñita, me llevaban de vacaciones por Castilla, Aragón...a conocer sus pueblos y paisajes.
Por otro lado, tiene usted muchísima razón, no hay derecho a que se permitiera a las mujeres cotizar a la SS, aunque desgraciadamente, como dice Lu, aun a nuestra generación nos está costando mucho , y seguimos trabajando fuera y en casa... Poco a poco se va logrando.
La felicito por su blog tan bonito y la animo a continuar esta labor.
Saludos
Pilar

cosechadora de remolacha dijo...

Realmente y tal como dice este buen artículo, las maquinarias han sido un gran aporte a la agricultura y un alivio para las mujeres trabajadoras de este rubro.
un cordial saludo!

Tamara