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7 de febrero de 2015

PANTANO HELADO

¡Soria fría, Soria pura, 
“cabeza de Extremadura”, 
con su castillo guerrero
arruinado, sobre el Duero; 
con sus murallas roídas
y sus casas denegridas!


Antonio Machado en su libro Campos de Castilla describe perfectamente la belleza de Soria .
 Hoy Sara  nos ha mandado unas imágenes del pantano helado. Creo que no necesitan comentario. Su belleza salta a la vista.
Recuerdo de niño las nevadas, los carámbanos, las peleas a bolazos de nieve, las manos heladas que calentábamos en la estufa de la escuela, los muñecos de nieve, los "esbaraculos" que hacíamos en las cuestas que rodean el pueblo.
También recuerdo el escamochar la remolacha (cortarles las hojas con una macheta hecha de hoces viejas o guadañas "dallas" rotas) en pleno invierno y estar quieto durante horas, quitar la nieve de los montones de remolacha para coger las raíces congeladas , llevar puestos unos guantes de lana viejos y rotos que aislaban muy poco y formar una capa de hojas en el suelo para aislar un poco los pies del suelo helado. Poco a poco se llenaban los remolques de estas plantas que luego en ferrocarril  se llevaban a la azucarera de Terrer. 



Mi madre en 2009 publico lo siguiente sobre la remolacha en Monteagudo
"En Monteagudo de las Vicarias, "mi pueblo" en mi juventud había una gran cultura de la remolacha, se sembraba toda la vega y no habiendo los adelantos de ahora era muy trabajosa a base de doblar el riñón y trabajar duro, salia todo el pueblo a sembrar, a cavar, a entresacar, a regar, eso si que la vega daba gusto de verla de lo bien trabajada que estaba sin una yerba por ningún sitio y un verdor que enamoraba de verla. La gente de Monteagudo trabajadora sin igual.

Hubo una época en que promocionaron el cultivo y al que construía un pozo para sacar agua le pagaban a doble precio la remolacha. Allí verías a la gente dedicarse a hacer pozos, como se trabajaba todo el pueblo de esto ara unos 65 años, le llamaban remolacha de la reserva. La estación de ferrocarril estaba a tope de remolacha en la recolección, se recogía toda de la zona de Monteagudo, de Pozuel, de Fuentelmonge, de Torlengua de Serón etc. En aquellos años había unas sequías que en el secano no se cojia nada por no llover, y los que teníamos regadío escapaban las casas para suplir los gastos mejor. Entonces todavía no existían los tractores, se trabajaba todo con un carro y las mulas y el serón. Gracias a Dios que pronto llegaron los primeros tractores y con ellos mas producción."

1 de febrero de 2015

RETAHÍLAS

Las retahílas son expresiones que pertenecen a la tradición popular y que se repetían en los juegos infantiles, para sortear, hacer burla de alguien o algo, para curar una herida...
Me he acordado porque mi madre nos enseñaba una para recordar los primeros días de febrero
El primero hace día,
el segundo santa María
el tercero San Blás
el cuarto San Nicolas,
el quinto Santa Agueda
el sexto Santa Dorotea 
(alza la pata y mea)

Recordando retahílas por ejemplo de saltar a la comba
Al pasar la barca
me dijo el barquero
las niñas bonitas
no pagan dinero.
Yo no soy bonita
ni lo quiero ser
porque a las bonitas
les toca perder.

Una dos y tres
pluma tintero y papel
para escribir una carta
a mi querida Isabel,
en la carta le decía 
recuerdos para su tía

Retahílas para hacer burla a alguien o para "chincharle"
¡Mamá! ¡Papá! Pepito me quiere pegar
¿Por qué?
Por na
Por algo será
Por un pepino, por un tomate, por una onza de chocolate.

Rabia rabiña
que tengo una piña
con muchos piñones 
y tu no los comes.

¿QUÉ PASA?
La saliva por la garganta
El tren por la vía
El brazo por la manga.

Sana sana
culito de rana,
si no sanas hoy
sanaras mañana.
Otro día intentaré recordar y recopilar y clasificar alguna más pues me parece interesante.


26 de marzo de 2008

Un duro al año

Monte arriba , cara al viento,
buscando reposo y calma,
iba me yo muy contento,
dándole descanso al alma,

Y cuando al alto llegué
Y al dar la vuelta a la cima,
Un rebaño me encontré
que se me venia encima,

Avanzaban las ovejas,
Marchando al paso tranquilas,
Y pasaban las parejas,
Al sonar de las esquilas,

Y a los últimos reflejos,
De los rayos vespertinos,
La vi perderse a lo lejos
Por los ásperos caminos,

Detrás de ellas lentamente,
Dando al aire una canción,
Y sacando indiferente
Su mendrugo del zurrón,
Venia un pastor un niño,
Un imberbe zagalejo,
Que me inspiro ese cariño,
Que es un súbito en un viejo,

¡Hola! ¿tu eres el pastor?
Si. Señor. ¿Que se le ofrece?
¿ Tienes padres?. No. Señor
¿Cuántos años tienes?-. Trece,
¿ Y cuanto ganas. Amigo?-.Un duro,
¿al día?. ¡Anda maño!
Al Mes-. ¡Que no digo!
¡Un duro al año!

La deje que se marchara,
Y en el monte me senté,
Y avergonzado, la cara,
En mis manos oculte,

Pasaron por mi memoria,
Templos palacios y reyes,
Los aplausos y las glorias,
Los discursos y las leyes.

Los millones del banquero,
Las fiestas del potentado.
Los réditos del usurero,
Ladrones en despoblado,

Fortunas mal heredadas,
En el tapete perdidas,
Cortesanas celebradas,
De ricas galas prendidas.

Los que del lujo se afanan,
Tanta gloria, tanto daño,
Y en tanto hay quien gana,
un duro al año,

Un duro. ¡Dios! Cuantas veces,
Lo habré derrochado yo,
En miles de pequeñeces,
Que mi gusto me pidió,

En comer sin tener gana,
en caprichos , en favores,
en vanidades humanas,
en guantes, coches y flores,
en un rato de placer,
en un libro sin valor
en apostar en beber,
en humo, en buen olor.

Y ese duro que se olvida,
En cuanto correr se deja,
era un año de vida,
de aquel niño que se aleja

Todos los seres humanos,
Yo vi que somos peores,
Unos falsos puritanos,
otros falsos soñadores,

Ya ateos ya creyentes,
Todos en el daño iguales,
Resolviendo diligentes,
Grandes problemas sociales,

Y hay seres que a esa edad,
Ignoran su propio engaño,
Y deben a la humanidad,
Un duro al año.

¡No! Mientras del frió enero,
en una espantosa noche,
mi prójimo por dinero,
me lleva a mi casa un coche,

Mientras de la mina oscura,
Saca carbón tanta gente,
Pasando tanta amargura,
Para que yo me caliente,

Mientras de la alegre fiesta
Salgo yo que siento y creo,
Y al pobre que me molesta ,
Lo mando airado a paseo,

Mientras derroche la moda,
Gastando ya sea grande o chico,
Mil duros para una boda,
Mil en entierros de ricos

Y hasta el sol desigual sea.
Al dar al hombre sus rayos,
Y haya niños con librea,
Que me sirvan de lacayos,

Ni creo en leyes humanas,
Ni en el que las bombas tira,
Palabras solo palabras,
Mentira, solo mentira,

No hay para las penas consuelo,
Sufrir y siempre sufrir,
El cristo se fue a los cielos,
Pero volverá a venir,

Su reino sera de espanto,
Sus leyes muy diferentes,
Y el rechinar de los dientes
Y ha de subir a mil codos,
Mas alto el nuevo diluvio,
En el moriremos todos,
Y mas alto que el Vesubio,

Nos ha de ser imposible,
Ese niño, ese pastor,
Ya convertido en terrible,
Ángel exterminador,

Que entre torrentes de lava,
Gritara de su alto escaño,
Yo soy aquel que ganaba,
Un duro al año,

Así a sus solas decía
Solo en las cumbres del monte,
Mientras el sol se escondía,
En el rojizo horizonte,

En la sombra se ocultaban,
Lentamente las aldeas,
Y en la ciudad humeaban,
Las fabriles chimeneas,

Veianse allá las cruz es,
De las santas catedrales,
Y los rayos de las luces,
De las fiestas mundanales,

Allí viven reunidos,
Miles de seres humanos,
Allí serán compujidos,
Los que se llaman cristianos,

Entre el ruido y movimiento,
De las modernas ciudades,
Resumen triste y cruente,
De las necias vanidades,

Mientras allá por la plana,
Cantando tras su rebaño,
Va aquel niño que gana ,
Un duro al año.
(Eusebio Blasco)

19 de marzo de 2008

Poesia 4


Reencuentro y despedida
Con tu altivez de Feudo "provinciano "
En la loma de un Feudo suspendido,
Te yergues ¡Monteagudo! Dividido
Entre Castilla y Aragón,”Rayano”.

He palpado tu gesta en un lejano
Esplendor de otros días que pasaron,
Pero que ondas huellas te dejaron,
Para que el hoy te vea soberano.

¡Cuanta historia en tus calles agobiadas
De centurias gloriosas! que romano
Señor, con el poder de un dios pagano,
Holló tu casta doncellez sagrada.

¡Que importante señora recatada,
miraba en las almenas, recostada
de tu castillo el solitario llano!
! Que armados caballeros te guardaron
Con fiera tozudez empecinada,
Y en tus frescos vergeles descansaron,
La fatiga estival de la jornada!

He mirado tu porte, enamorada
De tu ancestral recogimiento hispano,
Y en tu muralla gris pose mi mano
Con unción de poeta alucinada.

¡Cuánto, cuanto soñé volver a verte
Desde lejanas tierras afincada,
Para poder cantarte, nuevamente,
En tus dulces recuerdos inspirada!

Vuelvo a decirte adiós y te me llevo
Prendido en mis pupilas como entonces
Con tu sabor de hidalgo y de Soriano.

Y al evocar tu alcurnia legendaria,
Te veré en tu grandeza milenaria
Como a un viejo quijote Castellano

Felipa Martinez Giménez Buenos Aires, 1970
(Emigrante) de Monteagudo que tuvo la suerte
de poder volver a pisar tierra Soriana como
participante de la operación” España 1969.