14 de marzo de 2017

Tierra de nadie. El almendro que no tuvo miedo al tren.

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Hace unos años me dí cuenta de que en medio de la vía del ferrocarril Valladolid-Ariza había salido un almendro y que estaba florecido poniendo una nota de esperanza en medio de la soledad de un camino abandonado porque según los políticos de turno no era rentable económicamente.
Ayer comentamos el programa de la sexta sobre la despoblación de la Celtiberia y creo que esta imagen resume todo que en él se comentaba. Una imagen vale más que cien palabras.
Lo primero que vemos son esos railes centenarios, oxidados de aguantar el paso del tiempo y las inclemencias del duro clima soriano, cual los hermanos de Utrilla que nos contaban sus añoranzas, pero agarrándose a ese suelo duro y pedregoso mediante viejas traviesas que antaño fueron árboles que dieron vida y adornaron los montes sorianos. ¡Cuántos recuerdos nos cuentan! Aquellas viejas locomotoras de carbón que unían Barcelona y Galicia, el Coruña le llamaban en la zona, aquellos vagones cargados de remolacha para endulzar la vida de muchos españoles, los empleados de la estación, cuidadores de las casillas, ferroviarios que daban vida al pueblo y mantenían viva este medio de comunicación entre comarcas. Pero un día se cerró. Dicen que es más rentable abrir AVES que comunican rápidamente las grandes ciudades. ¿Cuantas líneas de ferrocarril se podían mantener con el precio de unos pocos kilómetros de AVE o de esas estaciones de AVE en las que no para ningún viajero.
La imagen puede contener: cielo, exterior y naturalezaLa semana pasada mi hermana compartió otra imagen de este mismo almendro. Han pasado varios años, pero el sigue en medio de la vía agarrándose a la tierra, recordando tiempos pasados y floreciendo como cada primavera nueva para seguir desafiando al tiempo, al progreso y alegrando la vista del viajero que se para en estas pequeñas localidades y sabe mirar las pequeñas cosas. Al fondo, en esta vista, se ve un corral de ovejas que hace muchos años no está ocupado y la ermita de la patrona del pueblo; la Virgen de Bienvenida, que bonito nombre que nos adelanta el recibimiento que vas a tener por estas tierras.
A su lado hay plantas aromáticas que alegran tanta aridez.
He querido poner la imagen de estas personas de Utrilla que están recordando tiempos pasados en un caralsol . En la casilla que hay en este paso nivel es un sitio de reunión de los ancianos que se pasean hasta este lugar y que hace algunos años arreglaron para resguardarse dentro los días que hacía frío ya que los días soleados se colocaban al sol en la pared de la casilla. Es el recuerdo que tengo de mi madre y varias amigas los últimos años.
Resultado de imagen de recuerdos de la abuela ermita¿En qué piensan cuando se miran el pueblo en silencio? “En lo que podríamos haber sido y no somos, en eso pensamos”
Estas palabras las decía Eusebio Rodrigálvarez y se pueden poner en la boca de todas las personas de la fotografía de Monteagudo.