
Cuando era pequeño recuerdo que había casi todos los animales que se nombran en la encuesta. Ya no había bueyes ni casi burros, los tenían los pastores para ir a las ovejas. Las ovejas las clasificaban según la edad en corderas, primalas, andoscas, trasandoscas y viejas. La edad la sabían mirando la dentadura. Los murecos eran los carneros que se dejaban para cubrir las ovejas.
Casi todas las familias tenían un colmenar. Mi madre y mi tía Felipa tenían uno a medias en el pilón de la Cuesta Grande, que íbamos a catar al llegar la primavera y ese día normalmente hacíamos merienda en el campo. Actualmente han roto las puertas de todos los colmenares esperando encontrar algún tesoro. En un pueblo de la comarca habían escondido cuadros en uno abandonado.o para robar la miel de los hornos que había destruyendo la mayoría de las veces las colmenas.
La mayoría de los agricultores tenían mulas y machos para las faenas agricolas.
No se lo que podía ser viguedos.

dijeron
que ni en esta villa ni su termino no se esquilan ganados algunos de
fuera, sino es los que gozan sus vecinos que son todas churras, su
lana de mediana calidad y ascienden el esquilmo de los lanares que
hoy existen a siete mil novecientos cuarenta y ocho reales y medio
vellón, habiéndose regulado el esquilmo de cada carnero a tres reales
y medio , el de cada primala a tres reales, el de cada oveja ,
borrego y borrega a dos reales, como el de cada cabra, asimismo a
seis reales de vellón, y por lo respectivo a la regulación de venta
de carne con arreglo a la carta orden de diecinueve de julio del año
pasado de mil seiscientos cincuenta y dos se ha ejecutado al respecto
de ocho carneros y cinco ovejas por ciento aprecio cada carnero de
veinticinco reales, y diez reales de cada oveja, contemplando esta
venta al poseedor de quince cabezas en adelante y ninguna cantidad al
de menos y haciéndose así la utilidad que se considera a los dueños
de ganados, por este ramo, siendo puramente a las ovejas a cinco mil
novecientos cincuenta y siete reales de vellón, y por lo que mira al
ganado cabrío va ya comprendido en la regularización que se ha
hecho, y el esquilmo de las colmenas y hornos que se hallan en esta
villa y su termino que el de cada una regulan a nueve reales de
vellón asciende cada año a mil noventa y ocho
reales de vellón.
Es curioso con que meticulosidad describe todo lo que había en el pueblo y los beneficios que podían obtener. Sin embargo como pasa en el censo no entraban las mulas de coche y los caballos de regalo. Me imagino quien tenían estos animales. Seguramente en el pueblo nadie.
Es curioso con que meticulosidad describe todo lo que había en el pueblo y los beneficios que podían obtener. Sin embargo como pasa en el censo no entraban las mulas de coche y los caballos de regalo. Me imagino quien tenían estos animales. Seguramente en el pueblo nadie.
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